Saltar Menú principalSaltar CategoríasCategoríasBúsqueda global | La Diócesis erigió esta institución con el fin de impulsar la reflexión teológica-pastoral y promover la formación permanente de los presbíteros y la capacitación de agentes de pastoral. Fase de constitución (1980-1986) El IDTP comienza a funcionar en octubre de 1980 y cuatro años después, el obispo de Bilbao lo erige canónicamente como fundación pía autónoma al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia local y lo dota de personalidad jurídica pública. El decreto de su erección le señala los fines siguientes:
Estructuración departamental (1987-1992) El año 1986 resulta una fecha clave en su historia. El Consejo Episcopal encomienda a una comisión, formada por miembros del claustro y presidida por su primer director, José Ángel Ubieta, la reformulación del proyecto global. Tras evaluar las tareas realizadas, se proponen unas líneas operativas aprobadas por el Consejo Episcopal a título experimental. Este periodo culmina con la reforma y aprobación de los nuevos Estatutos de 1992. Los elementos más característicos de esta fase son:
Etapa de consolidación (1993-1999) El sistema de gobierno del Instituto se fundamenta en dos órganos colegiados, el Consejo de Dirección y el Claustro Pleno. El primero –órgano supremo de gestión- lo integran los responsables de cada uno de los departamentos y está presidido por el director del IDTP. El segundo es el órgano supremo de deliberación y de participación cuando está presidido por el director o por quien legítimamente hace sus veces; está integrado por todos los miembros de dedicación preferente y de dedicación parcial, así como por una representación proporcional de colaboradores, que está reglamentada. Además de miembros y colaboradores, el IDTP cuenta con un grupo importante de profesores en tareas fundamentalmente académicas. A finales de 1999 y por iniciativa del Claustro Pleno, la estructura departamental sufre modificaciones; desde entonces y hasta la convergencia con el Servicio Diocesano de Formación del Laicado (SDFL), el Instituto contará con dos departamentos: uno Bíblico-Teológico y otro de Ciencias Humanas, teniendo ambos la posibilidad de establecer las áreas o secciones que estimen necesarias. Durante estos años y a pesar de la escasez de recursos materiales y humanos, el Instituto amplía y diversifica sus campos de actividad en el terreno de la investigación y de la docencia y en la esfera de la presencia pública. Mostremos algunos de sus principales jalones. La primera mitad de la década de los años noventa viene marcada por la aplicación del Plan Diocesano de Evangelización (PDE, 1990-1995), piedra angular de la acción pastoral diocesana; en tal sentido, conviene destacar la evaluación que sobre su implantación realiza la sección de sociología del Departamento de Ciencias Humanas y Sociales a petición del Consejo Episcopal. Respecto al ciclo integral de estudios de laicos y laicas, la perspectiva de la creación de un Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCR) en nuestra Diócesis hace que el IDTP diseñe y ponga en práctica el Curso de Ciencias Religiosas reemplazando al Plan de Agentes Laicales de Evangelización. La preocupación del Instituto por dar a su proyecto de formación del laicado un carácter integral, al margen de su reconocimiento universitario, hace que se insistan en claves descubiertas años antes en seminarios de reflexión que buscaban ir más allá de la gestión cotidiana como el de La teología en la formación del Laicado. En lo relativo al clero y al profesorado de religión, se elaboran, adecuan e imparten planes de formación en colaboración con el Seminario Diocesano y el Servicio Vicarial del Clero, en el primer caso, y con la Delegación Diocesana de Educación, en el segundo. Por otro lado, la recuperación de la memoria del pasado reciente de nuestra Iglesia local es una prioridad diocesana que deriva en la puesta en marcha de un programa de Fuentes Orales cuyos primeros frutos aparecen durante el curso 1994-1995. Son momentos, además, en los que se potencian estudios de carácter interdisciplinar como el que dará lugar a la obra Creencia e increencia en la Bizkaia del Tercer Milenio. Las transformaciones intergeneracionales de las identidades religiosas (Bilbao, DBB, 2001) y el de Lectura bíblica contextual en perspectiva de género. La presencia pública adquiere su particular relevancia a través de diversos canales, en especial, mediante el ciclo anual de conferencias y las publicaciones.
Un IDTP “de nuevo cuño” ante los retos del Tercer Milenio Durante el curso 2000-2001, la idea de llegar a una convergencia entre el IDTP y el SDFL, avalada por el Consejo Episcopal, empieza a materializarse en pasos concretos. Tras unos años en los que ambas instituciones han profundizado en la colaboración a la hora de diseñar los programas de formación permanente del laicado y de convocar jornadas y conferencias, se opera un salto cualitativo. En marzo de 2001 se constituye el Comité de Gestión, muy pronto llamado Comité para la Convergencia, encargado del desarrollo del proceso. El objetivo es integrar sin fisuras las actividades e idiosincrasia del SDFL en un IDTP que debe renovarse sin renunciar ni a su naturaleza de fundación autónoma ni a los fines con los que fue creado hace ya dos décadas. Por ello, la solución más viable es repensar la organización interna del Instituto y reformular su vinculación institucional a fin de lograr una mayor integración en la vida diocesana. Partiendo de los Estatutos y el Reglamento interno vigentes en el Instituto, el Comité elabora una propuesta de modificación de los mismos que afecta sobre todo a la estructura interna, a la identidad, adscripción y dedicación de los miembros y a la vinculación institucional del IDTP. La propuesta contempla:
Con fecha 20 de marzo de 2003, el obispo diocesano, Don Ricardo Blázquez, aprueba los nuevos Estatutos. El IDTP se encuentra en una etapa de avance en la convergencia práctica entre el SDFL y el antiguo Instituto. Hoy como ayer, el objetivo principal del Instituto es apoyar y colaborar en la misión evangelizadora de la Iglesia de Bizkaia dando prioridad a los Planes de Evangelización desde el propio estatuto de investigación, docencia y formación. Consiguientemente, el interés del IDTP se sigue concentrando en promover el diálogo entre la fe cristiana y la sociedad de Bizkaia, especialmente en el ámbito del debate actual sobre los valores éticos, las nuevas formas de religiosidad y el análisis cultural. A la misma preocupación pertenece también el trabajo en la formación teológica y pastoral de los diferentes agentes. En los últimos años dificultades de diversa índole han obligado al Instituto a redimensionar su estructura y su actuación. Para adecuarse a esta nueva realidad, en septiembre del 2008 se aprueban unos nuevos estatutos, que tratan de simplificar la organización y la actuación del Instituto para adaptarse a unas posibilidades materiales y humanas más humildes. | ![]() Calendario
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